lunes, 16 de octubre de 2017

LA MERIENDA CON ÁNGEL GONZÁLEZ

A veces es bueno dulcificar la gravedad de algunos poemas y hacerlos inocentes, con  imágenes  que ayuden a degustarla. Como es el caso de este poema de Ángel González, en tono desolado, que a modo de soliloquio, hila con fina ironía el vacío existencial de un hombre, una tarde cualquiera, de un día cualquiera, al que nada le sucede y nada espera.



Todos los poemas tienen una forma de amor decía la poeta polaca W.Szymborska, incluso aquellos que trasmiten el mal, y justamente es así como entiendo yo la poesía de Ángel González. Detrás de esa continua expresión existencial que arroja y arrastra al hombre hacia una muerte sin esperanza, hay un alma vieja que conserva la dulzura y el sabor a "galleta maría", en  toda su sencilla riqueza.

Pese a la sórdida y  decadente existencia  del hombre, que al final de los cielos no encuentra nada más que vacío, en la bondad de la vida,  cuando se vive con amor y para él, hay muchos momentos de esperanza. En ese largo recorrido donde se amasa y se hornea la vida, el amor y su inteligencia nos salva, como nos salva su poesía. Hay quien encuentra en ella  deleite y consuelo.

El amor nos delata y también nos desarma. Agradezco infinito la manera en que tú lo cuentas en tus versos. Tu poesía me alimenta y me acompaña. Podrá  alguien intentar mejorarla, con fórmulas nuevas, para seguir haciéndola buena, pero no tendrá tu nombre Ángel González.
   
Os invito cualquier tarde a merendar en la buena compañía de este excelente poeta, y a morder sin miedo su poesía.

Elena



MERIENDO ALGUNAS TARDES




Meriendo algunas tardes:
no todas tienen pulpa comestible.

Si estoy junto a la mar
muerdo primero los acantilados,
luego las nubes cárdenas y el cielo
-escupo las gaviotas-,
y para postre dejo las bañistas
jugando a la pelota y despeinadas.

Si estoy en la ciudad
meriendo tarde a secas:
mastico lentamente los minutos
-tras haberle quitado las espinas-
y cuando se me acaban
me voy rumiando sombras,
rememorando el tiempo devorado
con un acre sabor a nada en la garganta.


miércoles, 11 de octubre de 2017

MANOS Y MENTES SIN BANDERAS

Cuantas menos razones tiene un hombre para enorgullecerse de sí mismo más suele enorgullecerse de pertenecer a una nación.


El que sostiene banderas no puede dar abrazos...


Pensamientos y aforismos  de Arthur Schopenhauer



La personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su posible fortuna.


No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.


Quien escribe para los necios siempre encuentra un gran público.


La arquitectura es una música congelada.


El que no ama ya está muerto.


La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.


Las religiones como las luciérnagas necesitan de la oscuridad para brillar.


El destino mezcla las cartas y nosotros las jugamos.


Un genio es el que es capaz de ver la idea en el fenómeno.


La gente vulgar solo piensa en pasar el tiempo, el que tiene talento...en aprovecharlo.


los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad por que les es más fácil soportar a los demás que a si mismos.


Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes el comentario.


El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad sino en el miedo a la soledad.


El cambio es la única cosa inmutable.


Nadie es realmente digno de envidia.


Los hombres grandiosos son como las águilas que construyen sus nidos sobre alguna soledad elevada.


Si no eres capaz de reírte de ti mismo, llámame que yo sí me reiré de ti.


Los dos enemigos de la felicidad humana son el dolor y el aburrimiento.


Recuerda: una vez que estás sobre la colina empiezas a ganar velocidad.


El hombre inteligente busca una vida tranquila, modesta, defendida de infortunios; y si es un espíritu muy superior escogerá la soledad.


Cuanto menos inteligentes un hombre es, menos misteriosa me parece la existencia.


A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia vida.


Los sacerdotes terminar por ser meramente los intermediarios con unos dioses que se dejan sobornar.


El que posee méritos personales relevantes advertirá con toda claridad los defectos de su nación, ya que los tendrá siempre a la vista. Pero el pobre idiota que no tiene nada de lo que pudiera enorgullecerse se agarra al último discurso: estar orgulloso de la nación a la que pertenece. Eso lo alivia y, agradecido, se mostrará dispuesto a defender con uñas y dientes todas las taras y necedades propias de su nación.

lunes, 9 de octubre de 2017

NADA MÁS BELLO


Palabras para Héctor 
Hubo una vez una semilla que buscó un corazón, no uno cualquiera, sino uno especial donde poder nacer y hacer que floreciera el amor de unos padres. Nos elegiste de jardineros y en nuestro jardín creciste como lo hace la vida que lo habita, en un continuo movimiento de partida. Porque eso es un jardín Héctor, un renacer y morir constante para seguir naciendo y creciendo, y convertirse en lo que hoy tú eres: un hombre bello por fuera y por dentro, íntegro y fuerte. 

Ser el fruto, la semilla, el tronco, la rama, la hoja, el perfume de la flor, no ha sido fácil para ti, porque nada es fácil, y porque tampoco para nosotros fue fácil evitarte las espinas. 

Celebramos cada día tu vida hijo, la reconocemos por su mérito y valor, con respeto y amor, y te decimos que nos sentimos orgullosos por esos 40 años vividos y también por esa otra vida que nos regalaste y que tan feliz nos hace, que se llama Mía.

Deseamos que cada mañana al despertar pienses y sientas en tu corazón que lo mejor de tu vida está por suceder, que esa alegría manifiesta, que estos días vemos en tu cara, que tanto brillo te da, no desaparezca: porque tú lo mereces y, sobre todo, porque tú lo vales.

Te queremos mucho hijo: como mejor sabemos. Deseamos que ese amor sea también la semilla que viva siempre en tu corazón. 

Tus jardineros 

jueves, 5 de octubre de 2017

LOS INDEPENDIFERENTES Y SUS CLAVES





SOY INDEPENDENTISTA!!!
Para los que me habéis pedido mi pensar político, os diré que quiero ser independiente como muchos otros españoles, de los ladrones que gobiernan España y han gobernado Catalunya.
Pero quiero ir más allá:
Quiero ser independiente además de la Caixa y demás instituciones bancarias criminales.
Quiero ser independiente de la industria farmacéutica que gobierna sin haberlos votado en nuestras Sanidades públicas, recetando medicamentos que matan impunemente.
Quiero ser independiente de Endesa y demás empresas eléctricas que nos roban e impiden la autosuficiencia con energía solar.
Quiero ser independiente de esta industria alimentaria asesina, que incluye en nuestra dieta transgénicos y demás sustancias cancerígenas.
Quiero ser independiente de la macabra industria de las armas.
Una Catalunya independiente gobernada por los mismos intereses, no me interesa y preferiré seguir luchando codo con codo con los demás españoles y personas de bien de mas allá de nuestras fronteras, por estos temas básicos de supervivencia y calidad de vida.
En Dulce Revolución nos encontramos todos estos “locos”, intentando la autosuficiencia y esto es hacer también “política”, nuestra política. 
Dejémonos de banderas, yo por un trapo no voy a la guerra, ni a la guerra de opiniones.
Porque después de las palabras altisonantes pueden venir las armas.
Calma, que pocos gobernantes por no decir ninguno, dan la cara, siempre llevan al matadero al pueblo indefenso fanatizado previamente desde la retaguardia.
Estos días  pueden suceder en Catalunya y en España hechos desagradables, pero en las manos de la masa crítica silenciosa y mayoritaria que quiere la Paz, está la clave.


Josep Pamies Oficial

Para los que no tenéis el gusto de conocer a este agricultor de Balaguer, experto en plantas medicinales y sus tratamientos de uso terapéutico, os dejo el enlace a su Blog. Pamies es por encima de todo un hombre de compromiso y de honor, ético y honesto, gran experto en cultivos ecológicos, y sus beneficios naturales  que desde hace años  reivindica y defiende  los beneficios y  bondades de las plantas para el tratamiento de un gran número de enfermedades, incluso terminales. Ha sido y es un irreverente denunciante del gran negocio que la enfermedad es para las industrias farmacéuticas y entidades y asociaciones colaboradoras que ayudan al tercer mundo, cuyas fuentes mayoritarias  de financiación son las mismas empresas. Si tenéis inquietud por los temas de salud y la eficacia de sus cuidados naturales: visitarlo, estaréis en las mejores manos. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

CAMBIO DE VIDA











Cuento de María CarvajalCambio de vida




David vivía felizmente con su mujer en una masía rodeada de prados azules. Era leñador y propietario de una fábrica de sonrisas de madera que su padre, antes de morir, le había dejado en herencia. De él heredó también dos inmensas fincas de tierras fértiles en la ladera del monte. Allí sacaba todos los años una buena cosecha de jamones y huevos de corral.


Lourdes, su mujer, le ayudaba en las tareas del campo y cuidaba el jardín de flores de plástico que rodeaba la enorme casona. Tenían un perro llamado Gato que cazaba ratones y comía pescado.

Como David y Lourdes no podían concebir hijos, cuando ella se quedó embarazada dio a luz un bonito jarrón de cerámica portuguesa que cuidaron con cariño desde el día de su nacimiento.

Pero el leñador estaba cansado de ser tan feliz y decidió que quería dar un vuelco a su vida. Así que habló con su mujer para plantearle su deseo:

–Mira, Lourdes –reflexionó–, llevamos queriéndonos demasiado tiempo y además no tiene remedio porque cada día nos queremos más. Esto no puede seguir así.

–Pero, cariño –replicó la mujer–, si quieres podemos enfadarnos de vez en cuando, solo tienes que decírmelo.

–No, mi amor, no se trata de eso –balbuceó David–. Es por todo en general. Estoy cansado de la fábrica de sonrisas, de que todo nos vaya tan bien, tanta felicidad me abruma… y luego las cosechas… son las mejores del mundo. ¿Crees que podemos aguantar toda la vida recibiendo premios por la calidad de nuestros jamones? ¿Cuándo acabará tanta armonía?

–David, saldremos de esto –aseguró Lourdes–. Te lo prometo.

–No repliques, querida, la decisión está tomada. Cada vez lo veo con más claridad. Mi deseo es irme de aquí. No tengo más que decir.

Al cabo de los días, David abandonó a su mujer y a su jarrón de cerámica portuguesa y se fue a la capital con una maleta llena de nada. Allí alquiló un carísimo apartamento de treinta metros cuadrados con unas preciosas vistas al patio de luz.

En el terreno laboral tuvo la suerte de encontrar un estupendo trabajo basura en una pizzería, donde le hicieron un contrato de prueba de tres meses.

Lourdes le llamaba todos los días, pero él llegaba tan agotado a casa después de sus diez horas de trabajo que nunca tenía fuerzas para llamarle.

Tras nueve jornadas de intenso esfuerzo, por fin llegó su día libre, y justo esa mañana cuando se disponía a llamar a Lourdes, ésta se adelantó:

–David, amor, ¿por qué no has respondido a mis llamadas? Deja tu orgullo y vuelve a casa, nuestro jarrón te echa de menos y yo también –suplicó–. Me siento tan sola con la compañía del repartidor de leche. Únicamente pasa las noches conmigo y por el día te añoro tanto…

–Lourdes, mi vida, estoy bien. Por fin soy infeliz, tengo un trabajo de mierda, vivo en una caja de cerillas, gano cuatrocientos euros al mes, no me hablo con ninguno de mis vecinos, tú te acuestas con el fornido lechero, y por si fuera poco estoy lejos de la gente que quiero. ¿Qué más puedo pedir?

–Cariño, vuelve, por favor –rogó la mujer llorando–. Hasta mis preciosas flores de plástico se han marchitado, yo sola no puedo podar los jamones y los árboles no tienen a un leñador que les acaricie con el hacha…

–No insistas, Lourdes. ¿No ves que aquí puedo sentirme realizado? Además, vosotros estáis mejor sin mí y el repartidor de leche sabe cuidar bien de ti…

–Está bien, David, ya veo que te has convertido en un egoísta. Tú sólo piensas en nuestra felicidad, sin importante cómo podamos sentirnos. No tengo nada más que decirte.

Lourdes, tajante, colgó el teléfono sin darle oportunidad de réplica a David. Un rato después sonó de nuevo el teléfono. Era el encargado de la pizzería. Le pidió a David que fuera a trabajar para cubrir la baja de un compañero que había enfermado. David salió de casa y durante el trayecto de hora y media hasta la pizzería estuvo pensando lo afortunado que era por tener una vida llena de motivaciones.
Blogs
Un cuento, una sonrisa, un cambio, una dirección, un absurdo...pero juntos.

martes, 3 de octubre de 2017

FICHA DE IDENTIDAD


Autora Marlina Vera

Poemas de Jeanette Miller


SI SOBREVIVO

Si sobrevivo,
a los enormes ratones peleando por las sobras,
a los mosquitos portadores del SIDA,
a la comida podrida por los apagones,
a los olores agrios por la falta de agua,
a los jóvenes verdes, moribundos, por la garra del hambre,
a los esqueletos que agreden en las esquinas y te maldicen,
al morbo de los noticieros,
a la prostitución de los políticos,
a no tener modelos que dar a nuestros hijos,
a la falta de amor y de justicia
al tiempo que te perfora el rostro, los dientes y las ganas,
al ruido callejero,
a la agresión humana,
a contar las monedas temiendo la escasez,
al sol opaco y polvoriento que marca las mañanas...
Si sobrevivo ,
me doy por satisfecha.


YOGRAFÍA

Yo
que necesito plantas, luz
palabras de ternura
que me siento a pensar en mi desgracia a plena tarde
medio masoquista
fea
profesora
Yo
que sólo con palabras me presumo
me palpo
me proyecto
interpongo ideas a la carne
levanto largos muros de metal frío, devorante
entre otros y
yo
que tengo miedo a la locura, al vino, al entregarme
agarro mis recuerdos
una niña gorda, inútil, solitaria
casas de muñeca y tacitas de té
ráfagas de aire y de suspiros
entre mi abuelo no abuelo y sin mi padre
Yo
que encuentro en Franklyn, Juan Francisco y otros
eso terrible que no tuve
que sé disponer letras, sílabas y nombres
cuidadosamente, agresivamente
Yo
estoy harta de mí.


SOLA

En medio del gentío eres nadie.
Pasan cuerpos y caras
Buscas rasgos conocidos y chocas con el drama de la muerte
lenta,
sorpresiva al principio.
No hay hijos,
No hay nietos.
No hay nadie.
Sólo la violencia arropando el ambiente como una nube negra.
La violencia total.
Tiros.
Puñaladas.
Violaciones.
Asaltos.
Charcos de sangre podrida.
Moscas sedientas de carne amoratada…
Tratas de avanzar y
te pisan,
te empujan,
te chocan,
te jalan la cartera…
La luz,
que parece inalcanzable,
se vislumbra más allá
de un plafón manchado de tierra polvo.




La autora

domingo, 1 de octubre de 2017

DONDE VOY ES A MI



En la tierra de nadie

En la tierra de nadie, sobre el polvo
que pisan los que van y los que vienen,
he plantado mi tienda sin amparo
y contemplo si van como si vuelven.

Unos dicen que soy de los que van,
aunque estoy descansando del camino.
Otros «saben» que vuelvo, aunque me calle;
y mi ruta más cierta yo no digo.

Intenté demostrar que a donde voy
es a mí, sólo a mí, para tenerme.
Y sonríen al oír, porque ellos todos
son la gente que va, pero que vuelve.

Escuchadme una vez: ya no me importan
los caminos de aquí, que tanto valen.
Porque anduve una vez, ya me he parado
para ahincarme en la tierra que es de nadie.


Carmen Conde




martes, 26 de septiembre de 2017

LOS GESTOS DEL AMOR


¡Hay tantas maneras de querer y de decir te quiero!


En memoria de los padres que ya no están y sus mil maneras de decir te quiero. 


Poema de Begoña Abad

El aceite

En lugar de decirme te quiero,
mi padre me regalaba aceite
y mi madre me cosía la ropa.
Les domaron de niños de esta manera
y aún peor...
Nacer en aquel tiempo oscuro
en el que, a falta de pan,
se comían las palabras mejores
y olvidaban su significado.
Me ha llevado toda la vida
aprender su idioma,
pero me han quedado secuelas:
nunca coso por si acaso
y cuando miro el aceite
las manos me llevan a tu encuentro
y escribo poemas.
Para aprender a amar 
hay que nacer muchas veces.

viernes, 22 de septiembre de 2017

QUE PENA QUE A LA RAZÓN NO LE QUEPA NINGUNA DUDA



No creo que la paz y la justicia que merezco, y a la que aspiro, la puedan defender y mucho menos sostener ningún argumento de los que defiende el independentismo Catalán. Tampoco los que se oponen a él con las mismas herramientas y conductas de posicionamiento y opinión: hostiles y enfrentadas. Fuerzas condenadas a no entenderse jamás. Con visiones y argumentos apoyados en memorias históricas partidistas y territoriales, justificados por ideales honorables de dudosa procedencia, tras los que se esconde, siempre, un ambicioso entramado de poder y dominio:

  "Yo merezco más que tú, porque soy diferente. Pertenezco a otra clase, tengo la cultura que a ti te falta: inteligencia, capacidad y elegancia. Víctima ya fui. No quiero ser el sirviente de nadie. Obtengo más riqueza. Tengo más arte,  y hasta puedo tener más gracia". 
Aforismos de una historia que separa y divide a la humanidad desde los tiempos de Adán y Eva.
Yo tengo identidad, procedencia y orgullo, y no tengo un Sí colgando en mi terraza, ni  una bandera de ningún color. Tampoco tengo el No, ni soy, ni pretendo ser ningún ejemplo,  y por eso me niego a estar en la oposición donde por defecto se colocan a los silenciosos. No estoy en el  sofá de mi casa "viéndolas pasar" como algunos opinan y piensan. Mi mente activa, reflexiva y pacífica, emite hondas, y le dice a la  boca: mantente cerrada. Porque esta  es la manera de pronunciarse de muchos de "los otros" aquí y ahora: el callar y esperar de los que no se oponen ni están por la causa.

¿Mi causa? ¿Mi fundamento? ¿Mis principios?,  uno de ellos: amor a la vida, la mía y la de los otros. Mi patria: mi familia. Mi bandera tiene los colores de la inquietud, la irreverencia y la desobediencia necesaria para salir a pelear con respeto y paz por un sistema político demócrata justo y punto, compuesto por hombres y mujeres íntegros y otro punto, que defiendan mi patrimonio, el de todos: la inteligencia, el amor, la riqueza y la belleza, sin franquicias ni franquiciados, punto final. ¿Hay alguna fuerza veraz y capaz de movilizarme?
                                                                                                                     Elena Larruy


miércoles, 13 de septiembre de 2017

CONFÍA EN LO QUE SIENTES

Artista Isabel Miramontes

A menudo para entender los significados y  símbolos de todo tipo necesitamos dar reposo al intelecto, vaciarlo de datos y dejarlo ir. El inconsciente experimentado -maduro- responde a un programa inteligente que se construye y organiza espontáneamente, que no necesita de análisis y razonamientos para dar con las respuestas acertadas.







Cuando recogemos una pelota que acabamos de lanzar al aire, ese cálculo físico-geométrico el inconsciente ya lo tiene resuelto y su respuesta es automática de manera que no necesita pararse a hacer mediciones ni reflexiones. Esto demuestra que no es necesario desarrollar un razonamiento previo para obtener respuestas inteligentes y precisas. Así es como funcionan las mentes intuitivas: con instinto.






Otra cosa diferente es la confianza y los hábitos de comportamiento de la mente. Es un error querer entender la intuición desde la lógica de un pensamiento estructurado, sin margen de confianza.  Las mentes excesivamente viciadas de información y de datos que no atienden al sentimiento intuitivo son inteligencias a medias, que no gozan de la excelencia.







La intuición es la respuesta a un complejo proceso experiencial que actúa alumbrando en un salto cuántico: inteligencia en acción inmediata, por lo que se puede afirmar  que la intuición es talento. 





Despertar el latido, el palpito, la corazonada, la voz interna que nos ahorra búsquedas, debates, juicios y argumentos: esa es la prueba. Sabemos que estamos en lo cierto, con claridad meridiana, cuando de forma inmediata ante un acontecimiento que necesita respuesta, la obtenemos antes de formular expresamente la pregunta.








Pero cuando tenemos dudas sobre el presentimiento, y dialogamos con la razón ¿será cierto?  la respuesta -lógica, coherente y razonada- sí que puede fallarnos y no ser la cierta, ¿y por qué? por interferencias y conveniencias  del intelecto. La intuición no se equivoca:sabe y lo sabe de antemano.






Y por experiencia propia sé que en cualquier decisión, primero se atiende el impulso del corazón, después se pregunta a la mente y una vez hechas las reflexiones oportunas determinaremos que la intuición nunca miente.

  







Despertemos pues la intuición. No siempre es fácil, a menudo sentimos respuestas que nos negamos a aceptar por no ser las que esperamos oír. Escuchar lo que nos dice el corazón y la intuición requiere coraje decía Esteve Jobs.







Os animo a confiar en este valioso conocimiento que es la intuición, os aportará seguridad, inmediatez, certeza y oportunidad.






Personalmente lo sé por experiencia y  por tenerlo bien  contrastado con otras voces que merecen mi credibilidad. Aquí os dejo una máxima de una de ellas.


                                                                                                                                                            ELENA LARRUY




La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado el regalo.
Albert Eitein





"CONFÍA EN LO QUE SIENTES MÁS QUE EN LO QUE PIENSAS"



               MIS AFORISMOS SOBRE LA INTUICIÓN


lunes, 4 de septiembre de 2017

BORRA DE MI ESTA TRISTEZA

Marc Chagall

SONATA PARA VIOLÍN SOLO
(Juan Sebastián Bach)

Como la mano pura que graba en las paredes
mensajes obsesivos de amor,
sueños cifrados,
así
la trayectoria cruel de este cuchillo
me está marcando el alma.

Mas su caligrafía no es oscura
ni inocente:
bien claro deletrea
la obscenidad del tiempo, sus siniestros
designios.
¡Qué desgracia!
Ahora,
cuando salga a la calle,
cualquiera
podrá ver en mi rostro
—lo mismo que en las piedras profanadas
de un viejo templo en ruinas—
los nombres, los deseos, las fechas que componen
—abandonado todo a la intemperie—
el confuso perfil de un sueño roto,
el símbolo roído de una yerta esperanza.


A.Gonzalez



Borra de mi esta tristeza
por Luis Pastor y familia



miércoles, 30 de agosto de 2017

PONTE A SALVO


ASÍ NO



Bernardo busca entre probetas
la verdad que transforme el mundo.
Cuando no la encuentra, escribe poemas
en papeles reciclados
en cuyo envés hay informes sin reciclar.
Bernardo escucha conferencias o las da,
y cuenta pausadamente
las idioteces por centímetro cuadrado
que algunos profesionales, con corbata,
emiten al exterior como gases venenosos.
Bernardo está enfermo de amor y no lo sabe.
Por eso sigue creyendo
que sólo la sobredosis de poemas
puede cambiar el mundo,
incluso ese en el que los protocolos
indican el grado de canalla
y de especulador, que conviene tener
para seguir siendo triunfadores.

Para Bernardo Santos

Begoña Abad 


La industria farmaceutica necesita enfermos para satisfacer su codicia: nada nuevo. Lo cierto es que cada año van apareciendo enfermedades a las que ponen nombres raros y bautizan como "enfermedades raras", sin nosotros hacernos ninguna pregunta. También aceptamos con naturalidad el aumento progresivo de enfermos que en número y grado va creciendo día tras día. Las patologías que no son raras, las de siempre, se hacen crónicas en muchos pacientes; pero no importa, siempre hay una pastillita que "nos salva", para todo "hay un remedio" que obedientes corremos a buscar a la farmacia, sin nada cuestionarnos.  Tomamos lo que los médicos, con sus protocolos, nos recetan. Y cuando no queda más remedio nos resignamos, o lo ponemos en manos de la providencia o del destino. En todos los casos hay una responsabilidad y sobre todo una reflexión obligatoria: la nuestra.
No está mal que existan las medicinas ni que se tomen, benditas ellas en su justa medida y a su oportuno tiempo, y benditas las buenas prácticas médicas: las de los profesionales que la ejercen con conocimiento, integridad y humanidad, -la de los otros no.
Toda enfermedad tiene una causa, todos nosotros respuestas. Los medicamentos no lo curan todo, dañan nuestra salud cuando se toman en exceso, inadecuadamente o mal recomendados, cuando  se nos convierte en cobayas de sus pruebas y sus malas prácticas.
Las grandes empresas farmacéuticas no piensan en términos de salud ni bienestar, lo hacen como todas las multinacionales en intenciones productivas y de rentabilidad. Ellos crean, en gran medida,  las necesidades, enfermos que les aseguren beneficios con sus enfermedades "cuantos más mejor", también con la gente sana -clientes potenciales que reclutarán- a los que harán creer la conveniencia de consumir determinados fármacos -¡¡¡solo de venta en farmacias, claro, como no!!!- para  ayudarles "en nombre del bienestar y la salud"  "una vida más fácil, despierta y exitosa": falso.
Manejan la falsedad y la mentira "con voces en off creíbles e inductivas como toda la publicidad" con mecanismos, en los que son auténticos expertos y  cuya principal finalidad es mantener el listón productivo en lo más alto del ranking  y asegurarse así suculentos beneficios que den valor a sus acciones -no las benéficas- bursátiles.
Los fármacos y sus componentes  químicos, en muchos casos, lejos de mejorar nuestra salud, la dañan, y nos matan lentamente.  No hay mejor medicina que el conocimiento, y mejor terapia que la responsabilidad,  si no se quiere  "morir a destiempo", por intoxicación o perforaciones varias, por agresiones irreversibles de todo tipo, contraindicaciones, sobredosis, errores por falta de ética y responsabilidad, excesos,  y un largo y prolongado etcétera. Pero si lo que queremos es morirnos de gusto, mi recomendación es:  ingerir sobredosis de música y buenos poemas... también de besos y abrazos. 
Reanímate, despierta, traza un plan y ponte a salvo.   
                                                                                                Elena Larruy



lunes, 28 de agosto de 2017

LA ANTIAYUDA

En estos tiempos de tanto libro de autoayuda, de crecimiento personal, de pensamiento positivo y de buenrrollismo fundamentalista, el Libro del desasosiego le asesta al lector bien intencionado que se atreva a asomarse a sus interioridades un certero puñetazo a la boca del estómago. Y lo hace desde el primer fragmento... "el corazón, si pudiera pensar, se pararía" y también: "considero la vida como una posada donde tengo que esperar hasta que llegue la diligencia del abismo. Para todos nosotros caerá la noche y llegará la diligencia"... se puede leer precisamente en ese primer fragmento del libro original. ¿Se imaginan espetándole esto al típico  vecino con el que nos encontramos en el ascensor y que nos pregunta: "¿Qué tal todo?", o nos dice: "Parece que va a llover"...
Pues de la procesión que va por dentro, de eso trata el Libro del desasosiego. Sin concesiones ni treguas. Y autocomplacencia, la justa. Por eso es tan hermoso el canto que le hace a lo efímero del momento. Por eso es paradojicamente tan vitalista.




Pintura de Hermenegildo Sábat


Cuando ayer me dijeron que el dependiente del estanco se había suicidado, tuve la sensación de que era mentira. ¡Pobrecillo, él también existía! Nos habíamos olvidado todos de eso,  tanto los que lo conocíamos como los que no llegaron a hacerlo. Mañana lo olvidaremos mejor.  Pero tenía alma, la tenía, para haber llegado a matarse. ¿Pasiones? ¿Angustias?  Sin duda... Para mi, sin embargo, como para el resto de la humanidad, solo queda el recuerdo de una sonrisa estúpida por encima de una chaqueta de mezclilla, sucia y con hombreras desiguales. Es cuanto me queda, a mí, de quien sintió tanto que se mató de sentir, porque, en fin, no hay nadie que se mate por otra cosa... Una vez pensé, al comprarle cigarrillos, que pronto iba a quedarse calvo. Al final, no le dio tiempo a perder el cabello. Es uno de los recuerdos que de él me quedan. ¿Y qué otro habría de quedarme si este, al fin y al cabo, no es de él sino de un pensamiento mío?
Tengo de repente la visión del cadáver, del ataúd en que lo metieron, de la tumba, totalmente ajena, a la que debieron de haberlo trasladado. Y veo, de pronto, que el dependiente del estanco era, en cierto modo, con su chaqueta desigual y todo, la humanidad entera.

Fernando Pessoa

Libro del desasosiego
Un día en la (no) vida de Bernardo Soares
Antología, Introducción y traducción de Luis Morales

jueves, 24 de agosto de 2017

UNA MUJER SIN NOMBRE


“Mi vida ha transcurrido en algún sitio…”


Berit Hildre


Poesía de Anna Ajmátova    

Mi vida ha transcurrido en algún sitio
del que yo estaba ausente.
¡Cuántas veces se levantó el telón
y la escena vacía
en vano ha esperado por mí!
¡Cuántas veces
tendió el amor los brazos
hacia mi cuerpo trémulo
y abrazó solo arena,
una mujer sin nombre,
mientras yo sonreía en otra parte!
A mis mejores amigos
los perdí en algún recodo del camino
antes de haberlos encontrado.
Conozco palmo a palmo una ciudad
y nunca he estado en ella.
Me han conmovido hasta las lágrimas
mares que nunca he visto,
versos que nunca he escrito,
un rostro en el espejo,
que era el rostro de mi madre
y el de la hija que no tuve
y el de una desconocida
que me miraba con extraño amor,
pero nunca era el mío.
Alguien que se llevó mis risas,
me ha dejado sus lágrimas.
¿De quién son estas lágrimas,
de quién este dolor
que me traspasa un pecho que no es mío?
Me han robado mi vida,
no lloréis en mi tumba. En ella yace,
bajo mi nombre, una desconocida.


Traducción de María Teresa León


viernes, 18 de agosto de 2017

BARCELONA ESTÁ DE LUTO


Helene Schjerfbeck

Cruel y terrible atentado terrorista sufrido ayer en mi ciudad. No habían transcurrido ni veinticuatro horas que  yo misma paseaba con mi familia por ese escenario de horror del Raval y Las Ramblas Barcelonesas, contemplando a los turistas en sandalias y  pantalón corto, con sus cuerpos bronceados, en su mayoría italianos y franceses, por lo que pude apreciar. Caminaban por el casco antiguo, como se camina a las cinco de la tarde un 17 de agosto, cuando te has levantado de comer en una terraza y te sientes a gusto, porque nada te angustia ni te aprieta, porque estás con la familia, los amigos, y las altas temperaturas y la humedad a la que  estamos acostumbrados ese día son especialmente agradables y porque además son horas en que muchos vecinos de Barcelona se levantan de su siesta y salen a la heladería a tomar helados y horchatas, y otros como me acaban de contar unos amigos salen de compras por la ciudad con sus nietos mientras sus padres trabajan, también porque el bebé que llevas en el carro se acaba de dormir plácidamente con sus piernas desnuditas y sientes que esa ciudad amiga y pacífica te acoge, y caminas Ramblas abajo sin pensar que a tu vida y a la de otros doce -por ahora-  les queda nada, y que otras quince se debatirán entre la vida y la muerte, y así hasta un centenar de personas que sufrirán la agresión y la barbarie injustificada  de unos incalificables suicidas que en nombre de una falsa fe, un dios falso y unas falsas y destructoras creencias actúan atropellando y mutilando vidas. 
Hoy Barcelona ha amanecido silenciosa y conmovida, todos los barceloneses estamos de luto. Nos unimos al dolor de esas gentes y al de sus familias, deseando con todas nuestras fuerzas que sus vidas, las que luchan por sobrevivir y las de todos los afectados se pongan todas a salvo y que definitivamente se acabe con la crueldad de estos actos.
Elena Larruy

jueves, 17 de agosto de 2017

PARA TODOS TIENE LA NADA UNA MIRADA

Será porque atravieso un tiempo exiliada del mundo que ha llegado a mi casa la lectura de El oficio de vivir de Cesare Pavese, y como leí en cierta ocasión, esto siempre trae consecuencias. Será por esa misma sensibilidad de sentirme diferente, de poseer una conciencia honda que se sabe conocedora inconsciente de un complejísimo universo de vida y de nada, que me apabulla y  me transciende, que me eleva y me hunde (...) será por eso que salen a mi encuentro sus versos y el espejo de su cara.
Elena







Deberé dejar de jactarme de que soy incapaz de sentimientos comunes (placer de la fiesta, alegría de la muchedumbre, afectos familiares, etc.). Soy incapaz, en cambio, de sentimientos excepcionales (la soledad y el dominio) y si no tengo mucho éxito con los comunes es porque una ingenua pretensión a los otros me ha corroído el sistema de reflejos, que tenía normalísimo.

En general uno se contenta con ser incapaz de los comunes, y se cree que eso significa «ser capaz de los otros». 

Análogamente, se puede ser incapaz de escribir una tontería e incapaz de escribir una cosa genial. Una incapacidad no postula la otra capacidad, y viceversa. 

Se odia lo que se teme, es decir, lo que se puede ser, lo que se siente ser en parte. Nos odiamos a nosotros mismos. Las cualidades más interesantes y fértiles de cada uno son esas que cada uno odia más en sí y en los otros. Porque en el «odio» está todo: amor, envidia, ignorancia, misterio y ansia de conocer y poseer. El odio hace sufrir. Vencer el odio es dar un paso hacia el conocimiento y dominio de sí, es « justificarse» y por lo tanto dejar de sufrir.

Sufrir es siempre culpa nuestra.
Cesare Pavese, el exiliado de la vida







.

VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS


Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

esta muerte que nos acompaña

desde el alba a la noche, insomne,

sorda, como un viejo remordimiento

o un absurdo defecto. Tus ojos

serán una palabra inútil,

un grito callado, un silencio.

Así los ves cada mañana

cuando sola te inclinas

ante el espejo. Oh, amada esperanza,

aquel día sabremos, también,

que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.

Será como dejar un vicio,

como ver en el espejo

asomar un rostro muerto,

como escuchar un labio ya cerrado.

Mudos, descenderemos al abismo..[...]



Las sombras se han unido. Hace un buen rato que todas están dentro de la noche. Se acabó su individualidad, ahora forman un ente compacto y sin perfiles. La oscuridad ya no tiene más fisuras que las que le infiere la luz de las farolas en la calle.


jueves, 10 de agosto de 2017

SIN CARGA NI DESTINO

Vivir una vida desapasionada y culta, al socaire de las ideas, leyendo, soñando, y pensando en escribir, una vida suficientemente lenta como para estar siempre al borde del tedio, lo bastante meditada como para no caer nunca en él. Vivir esa vida alejado de las emociones y de los pensamientos, apenas en el pensamiento de las emociones y en la emoción de os pensamientos. Quedarse plantado al sol, dorándose, como un oscuro lago rodeado de flores. Tener, en la sombra, aquella nobleza de la individualidad que consiste en no exigirle nada a la vida. Ser, en el agitarse de los mundos, como una polvareda de flores a la que un viento desconocido eleva en el aire de la tarde y que el torpor del anochecer deposita al azar en cualquier sitio, indistinto en medio de formas más amplias. Ser esto con un conocimiento seguro, sin alegría ni tristeza, agradeciendo al sol su fulgor  a las estrellas su lejanía. No ser más, no tener más, no querer más... La música del hambriento, la canción del ciego, la reliquia del transeúnte desconocido, las idas y venidas en el desierto del camello sin carga ni destino...


Nada me satisface, nada me consuela, todo -haya existido o no- me sacia. No quiero tener alma y no quiero renunciar a ella. Deseo lo que no deseo y renuncio a lo que no poseo. No puedo ser nada ni todo: soy el puente de paso entre lo que no tengo y lo que no quiero.



Fernando Pessoa
Libro del desasosiego
Un día en la (no) vida de Bernardo Soares
Antología, introducción y traducción de Luis Morales

martes, 8 de agosto de 2017

QUEJARSE EN VOZ BAJA




A MANO AMADA,

Cuando la noche impone su costumbre de insomnio,
y convierte
 cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;

allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,

los recuerdos me asaltan.

Unos empuñan tu mirada verde,
                                                       otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
                                                 me reclaman.

Reconozco los rostros. 
                                                            No hurto el cuerpo.

Cierro los ojos para ver más hondo
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
                                                la memoria.

Ángel Gonzalez



Larga y prematuramente adiestrado en el ejercicio de la paciencia y en la cuidadosa restauración de ilusiones sistemáticamente pisoteadas, me acostumbré muy pronto a quejarme en voz baja, a maldecir para mis adentros, y a hablar ambiguamente, poco y siempre de otras cosas; es decir, al uso de la ironía, de la metáfora, de la metonimia y de la reticencia. Si acabé escribiendo poesía fue, antes que por otras razones, para aprovechar las modestas habilidades adquiridas por el mero acto de vivir. 

Palabra sobre palabra
A.Gonzalez

miércoles, 2 de agosto de 2017

MOVER EL CORAZÓN





Al cabo, son muy pocas las palabras
que de verdad nos duelen, y muy pocas
las que consiguen alegrar el alma.

Y son también muy pocas las personas
que mueven nuestro corazón, y menos
aún las que lo mueven mucho tiempo.

Al cabo, son poquísimas las cosas
que de verdad importan en la vida:
poder querer a alguien, que nos quieran
y no morir después que nuestros hijos

Amalia Bautista




"Vivo sola, no preocuparos, siempre estoy en buena compañía"

Gloria Fuertes


"En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres."

lunes, 31 de julio de 2017

ENTREACTO





CLAUSURA


Estoy encerrada en la cuna, no sé
cuántos años tengo. Estoy encerrada en este
despacho, no sé qué hora es. Encerrada
en un somnífero, ya sin preguntas.
Encerrada en un nombre propio -¿quién me invoca,
quién me convoca?-. Encerrada en un planeta
invisible a la lente del telescopio.
Encerrada en un árbol genealógico,
las raíces podridas por un exceso de agua
en los ojos. Encerrada en las cuarenta y cinco
velas del pastel. Encerrada en un saco,
el oxígeno siempre insuficiente,
escaso como las respuestas con sentido.
Encerrada en una caja de zapatos
-de cuando en cuando, una mano piadosa
deja caer cuatro hojas de morera
para hacerme feliz-. Encerrada en mi propio
encierro, en las piedras con las que levanto
la sombra del muro, en la boca y la saliva
que no doy, en esta voz que rueda
paladar adentro, menguando sin prisa,
concentrada, concéntrica, constante.
Como un universo en regresión.



Gemma Gorga
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...